LA LATA Y LA FRESCURA DEL CAFÉ

¿Qué es la frescura del café?

La frescura del café en el café de especialidad se define como el sabor del café lo más cercano posible a la versión recién tostada. No existe una regla o medida precisa para definir la frescura universal del café, porque los tostados más ligeros durarán más que los tostados oscuros, los tuestes rápidos durarán menos que los tuestes más lentos, los granos de café enteros durarán más que los granos de café molido… hay muchas variables. Es por eso que cada tostador puede definir una fecha de “consumir antes de” diferente en su café.

La frescura también puede definirse por algunos marcadores químicos, como la presencia de CO2 que se forma durante el tueste y se libera inmediatamente después; una mayor presencia de CO2 indicará un café tostado más fresco. También hay otros marcadores químicos, de hecho, hay una investigación muy interesante sobre este tema:

https://scanews.coffee/podcast/53/a-scientific-approach-to-coffee-freshness-chahan-yeretzian-expo-lectures-2018/

Lo que podemos aprender de este estudio y de varios otros es que el envasado es extremadamente importante para mantener la frescura durante un período de tiempo más largo. No queremos la presencia de oxígeno o humedad, por lo que cuanto menos permeable sea el empaque, más protegido y más fresco se mantendrá el café.

Normalmente, el envasado para café de especialidad está hecho 100% de plástico reciclable, materiales compostables o de envases de varias capas con una fina capa de aluminio dentro de la bolsa. Como notarás en el estudio científico, un café en un empaque compuesto de plástico 100% ya cambia su carácter sensorial después de las primeras tres semanas. El envasaje formado con una capa de aluminio proporciona resultados increíbles al prolongar la frescura durante un período de tiempo significativo, pero reduce su posibilidad de reciclaje.

Nuestras latas de café para 250 g son latas 100% de aluminio con paredes mucho más gruesas que las bolsas de café, lo que garantiza una conservación significativamente mejor y sin permeabilidad desde el exterior. Además, son 100% de metal reciclable, es decir que pueden reciclarse totalmente; no muchos otros materiales tienen esta cualidad.

Hay formas de mejorar la frescura aún más, como la ausencia de oxígeno en el empaque al envasar el café. Pocos tostadores de café specialty tienen la oportunidad de hacer esto, pero nuestras latas se rellenan con nitrógeno, por lo que el oxígeno se expulsa cuando se empaca el café, protegiéndolo aún más.

El oxígeno es responsable de la pérdida de sabor y de la oxidación de los lípidos del café, más conocidos como grasas. Imagina un aceite de oliva que haya quedado al aire libre durante un tiempo: se volverá rancio debido a la interacción con el oxígeno. Bueno, lo mismo sucede con los aceites en los granos de café.

A diferencia del oxígeno, el nitrógeno no reacciona con los aceites de café y no afecta al sabor, por lo que el café se mantiene más fresco por mucho más tiempo.

Eso sí. Igual que muchos más tostadores de café de alrededor del mundo que aconsejan que su café se consuma dentro de los tres meses posteriores a la fecha de tostado, y con toda confianza en la calidad del embalaje: ¡nosotros también lo recomendamos!